Asi fue la cornada de Julio Aparicio

SE RECUPERA FAVORABLEMENTE

Agencias - Santiago de Compostela - 23/05/2010 - 14:24 h.
Se recupera favorablemente
Se recupera favorablemente

De negro y plata. Como si el terno anunciase su tarde más oscura. Julio Aparicio danzaba a izquierdas con un jabonero de Juan Pedro Domecq, herrado con el número 181 y de 530 kilos, sin saber que casi bailaba con la muerte. «Opíparo» se llamaba el toro. El sevillano perdió pie tras la zancadilla del juampedro con nombre de banquete, que se cebó de modo espantoso con el torero, que intentó gatear hacia atrás. Literalmente, el pitón le atravesó la mandíbula de un cañonazo seco. El cuerno había penetrado por el cuello y asomaba por la boca. La lengua perforada y destrozos gigantescos.

La plaza se sumió en un «¡ay!» abismal. Rostros de pánico. Caras descompuestas. Y gestos de dolor en el callejón. Las cuadrillas hicieron una parihuela humana para trasladar al artista caído. Por la barbilla goteaba el cáliz grana como un grifo sin cierre.< «¡Qué horror!», gritaban en los tendidos. «¡Le ha taladrado la boca!», exclamó entre escalofríos un abonado del «2».

Mientras Aparicio era transportado al hule, los teléfonos empezaron a echar chispas. La línea se colapsó. Más de veinte mil almas se conectaron al móvil. Llamadas recibidas para saber cómo se había vivido en primera línea de fuego; otras enviadas para interesarse por el detalle milimétrico de las cámaras de Digital Plus. El miedo rompió su pacto y trepó como la pólvora por los tendidos. Noticias de aterradora angustia.

Algunos aficionados bajaron hasta la enfermería. Dentro, el equipo de Máximo García-Padrós, cirujano jefe de Las Ventas, trataba de cortar la hemorragia. «Ya está controlada», comunicaron tras una puerta grisácea por la que se traspasaba el olor a cloroformo. El mozo de espadas, muy sereno, desenfundaba a su maestro, consciente y tranquilo. Aparicio, el genio que otrora maravilló con su torería a Madrid, no sabía el alcance de la cogida, a milímetros de la yugular. El pitón dejó astillas clavadas y grandes daños.



Si le interesó esta noticia, eche un vistazo a estas:

Sin Comentarios

Escribe tu comentario

Para dejar un comentario pulsa en Ver formulario. Si usas Facebook puedes identificarte con tu cuenta o también puedes publicar un comentario directamente.


o volver



Identificarse con Facebook

No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.



Destacadas en OCIO

‘Cruising’: en busca de sexo cando cae a noite

Praias nudistas, como Barra ou Bascuas, e recunchos nos campus universitarios serven de punto de encontro

Los desplazamientos de Tao Pai Pai

La peculiar forma de viajar que tenía Tao Pai Pai